La meta-marca es producción autónoma de sentido, un método de reparto, apertura pública de los “códigos”, liberación y puesta en red de saberes e inteligencias. La meta-marca, mas que una marca diferente, es un método, un proceso. Es un espacio, donde cada uno puede introducir imaginarios, autoproducción, creatividad, estilos y radicalidad. La meta-marca, necesita cuidado y una larga preparación y, necesariamente, muchas manosy muchos ojos. La propiedad de los saberes nos ha puesto frente a una inestabilidad que se transforma en riqueza activa y cuyo devenir continuo nos empuja a crear cosas nuevas.
El imaginario producido por la meta-marca favorece la complicidad precaria a través de una identidad colectiva que nos invita y empuja a la acción.
Como primer paso es necesario encontrar una escapatoria del interior de la atomización que nos rodea para después lograr moverse y conspirar.
La meta-marca en sí no existe: como una receta mágica, pueden prepararla y disfrutarla todos, pero ninguno puede comérsela solo.

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